La noche me encontró buscando

aquello que necesitaba expresarte,

los besos guardé muy dentro

por si tenían que llegar más tarde.

Sonreíste al verme despierta,

al llegar de madrugada en silencio,

y yo callé unos instantes

luego, pensé en decir, más nada dije,

y me fuí, muy temprano, sin casi nada,

y no volví nunca más a tu lecho.

                    Juana María Fernández Llobera